sábado, 3 de julio de 2010

INSOMNIO

Declino la autoría de estas letras;
Sin embargo, no pude retener
el pertinaz desfile de vocales
y horas, mancillando mis pupilas
cuando el reloj me indica vengativo
que son las cinco y treinta –ya no duermo-
y mi dolor de muelas no remite.

No busquen damiselas desmayadas
-nunca he sido doctor en estos versos-,
tampoco encontrarán amores duros
ni afilados propósitos sociales,
no hay gritos que despierten las conciencias.
Es tan solo un paisaje endecasílabo
e insomne de una larga madrugada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario