Bajo la tierra
ajenos al metálico argumento
que exhiben las miradas;
se encuentran ellos.
Ahora que los días
piden asilo y mueren los relojes
convirtiendo en cenizas las caricias de ayer;
brotaron de la nada.
Un abrazo neolítico se muestra
ante ojos sin memoria.
La muerte sucumbió
el amor se hizo piedra.
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