En tu espalda de viento
se desviste el verano,
muestra relojes, tiempos,
versos inexplorados.
Anárquicos cabellos
dispersos, derramados.
Los restos del estío
braman desde el pasado,
exhalan bebedizos
contra los desengaños;
exigen adjetivos
nuevos e insensatos.
Ahora desde aquí
poseo la distancia
su amarga cicatriz
que es la depositaria
de este amor incivil
sin querellas, ni patria.
No hay comentarios:
Publicar un comentario