Eres tú, que siendo yo,
creaste estos remolinos de viento y mar
donde los sueños crecen y nos miran.
Soy yo, que siendo tú,
obligue a las nubes a bajar a esta tierra incendiada
donde los sueños nos miran y crecen.
Somos nosotros
los que desafiamos la carne del conformismo
repleta de absurdos prejuicios y asfalto.
Con tus / mis manos
hilando versos entrelazados
negando las aceras duras y grises.
Somos: herederos de los sueños,
caminantes desvestidos de prisas,
viajeros descalzos ante la senda.
Anarquistas paridos de agua,
edificadores de nubes y cielos,
un mapa latiendo en el horizonte.
Somos: un blues desgarrado
cubierto de noche y ron,
el imposible acorde de esta canción.
Los inconscientes pasajeros de esta noche
que nos revuelca y estremece
mas allá de este despistado amanecer.
Somos: el instante febril y acompasado
de esta lluvia de agosto sin voz,
un disparo de amor plácido y sincero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario